La marca francesa está presente en los circuitos de F1 desde 1977 y alcanzó la gloria en 2005 y 2006 cuando Fernando Alonso y la escudería se hicieron con los 2 títulos de marcas y pilotos. Tras estos éxitos, Renault atravesó años bastante difíciles, llegando a retirarse de la parrilla, para regresar en la época 2016. El año pasado consiguió finalizar en cuarta situación y en este 2019 ha fichado al australiano Daniel Ricciardo, uno de los pilotos estrella de la parrilla, y el alemán Nico Hülkenberg, que cumple su tercera temporada. Renault volvió a los circuitos en 2016 y lo hizo acompañado de la firma relojera franco-suiza Bell&Ross, con quien comparte el empeño de conquistar el tiempo con sus respectivas máquinas de alta precisión. Los relojes y los monoplazas son el mejor ejemplo de innovación mecánica, máxima precisión y maestría técnica en la lucha contra el tiempo. El trabajo en grupo y la sinergia entre estos 2 universos tan diferentes y tan iguales al unísono, ha dado sus frutos en estos 4 años de estrecho trabajo conjunto. Ricciardo y Hulkenberg cada vez se aproximan más a los puestos punteros en las carreras y Bell&Ross ha lanzado la compilación R.S.19, compuesta por 4 relojes, y que reúne el talento, la constancia y una inusual tecnología. La compilación R.S. 19 consta de 4 cronógrafos, uno de ellos con tourbillon. El primer cronógrafo es el BR V3-94. Su rasgo de identidad más importante es que la caja no es cuadrada, como la mayor parte de modelos de Bell&Ross, sino es redonda (y grande, de 43 mm de diámetro), lo que acentúa con descaro su estética vintage. En la esfera, efectuada en un material principalmente automovilístico, la fibra de carbono, hallamos el código de colores presente en los volantes de los monoplazas de Renault (amarillo, verde, colorado y naranja) que luce en las distintas escalas, agujas y también indicadores. En este BR V3-94 late el calibre 301, mecánico de carga automática. Este reloj se puede conseguir con correa de piel de becerro o bien brazalete de acero. Bell&Ross ha fabricado una edición limitada a 999 piezas.

BR-XI

Asimismo con una edición limitada de 999 piezas, el BR 03 94 recobra la estética más asociada a la imagen de Bell&Ross merced a su caja cuadrada de 42 milímetros de acero pulimentado y su bisel giratorio bidireccional. El resto de peculiaridades son iguales que su “mellizo” el V3-94. En la esfera, asimismo de fibra de carbono, podemos observar la ventana de data a las seis horas, el contador del cronógrafo de 30 minutos a las nueve horas y el segundero del mismo en el centro. La correa cambia en el 03 94 puesto que es de caucho negro horadado y lona sintética negra ultrarresistente. El tercero de los miembros de la compilación R.S.19 de Bell&Ross es el BR-XI (edición limitada a 250 piezas), cronógrafo de alto desempeño donde la firma relojera ha volcado su energía creativa y técnica facilitando al límite el movimiento, la esfera, la caja y los botones para hacerlo lo más usable posible en los monoplazas de Renault. La caja cuadrada del BR-XI (titanio grado cinco. 45 mm) está rodeada por un parachoques de porcelana y caucho que actúa como un escudo protector. Los pulsadores son basculantes y ergonómicos, ideales para emplearlos con guantes, y el peso de la caja es ultraligero y no complica la conducción debido a la combinación de titanio grado cinco, el caucho y la porcelana. Dentro, late el calibre 313, esqueletado, y que incluye en 2019 un “cronomarcador” en la circunferencia del bisel de la esfera que deja equiparar al momento los tiempos efectuados en 2 vueltas diferentes. El cuarto miembro de esta compilación R.S.19 de Bell&Ross es el BR-XI Tourbillon Cronógrafo, auténtica joya de la corona de esta compilación y claro ejemplo de la fusión de alta relojería y deporte de alta competición con altas demandas físicas y ambientales. El tourbillon (ubicado a las 6 horas) es una complicación que se fabrica desde hace más de 2 siglos y medio y que matiza el desgaste que la gravedad ejercita en el mecanismo, mejorando la cronometría. La jaula donde vira el tourbillon se ha montado a mano como cada una de las piezas de un motor Renault. La caja, de 45 milímetros, está efectuada en titanio y su calibre, el 283 de cuerda manual, es un genuino prodigio que alcanza las 100 horas (más de 4 días) de reserva de marcha. Para finalizar, resaltar que el cronógrafo de este BR-XI Tourbillon Cronógrafo es monopulsante, o sea, solo tiene un botón para las funciones de start, stop y reset del cronógrafo (el resto de hermanos de la compilación R.S.19 tienen 2 botones de cronógrafo), lo que le hace más difícil. La edición limitada de este modelo alcanza las 20 piezas.

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