La coca es la droga que más se consume en España, como en Suiza, Italia, Francia y R. Unido. El éxtasis, en Países Bajos; la metanfetamina, en Alemania y Rep. Checa, y las anfetaminas, en Eindhoven y Amberes. No son datos extraídos de encuestas poblaciones o bien de muertes por consumo de drogas, sino más bien del análisis de estas substancias presentes en las aguas residuales de cada urbe (120) a lo largo de 7 años (una semana de monitorización de año en año) y que deja querer los hábitos de consumo de los convocados estupefacientes de 60 millones de personas en 37 países. En todo caso, los datos de este estudio dirigido por Iria González Mariño, de la Universidad de Salamanca, prueban que, pese a las campañas de prevención, el consumo de drogas no solo no cesa, sino va en incremento. Por lo menos en lo que coca se refiere (su consumo o bien su mayor pureza). Y es que su presencia en los desagües se ha disparado en la mayor parte de las urbes analizadas conforme el estudio “Evaluación espacio-temporal del consumo de drogas a gran escala: patentizas de 7 años de monitorización internacional de aguas residuales”, publicado el día de ayer en la gaceta “Addiction”, la primera gaceta mundial en el campo de las adicciones. En España, su presencia en los desagües es concida. De esta manera, entre las urbes españolas controladas (Barna, Castellón, Molina de Segura, S. de Compostela y Valencia), Barna es la que muestra una mayor cuantía de uno de sus productos metabólicos: la benzoilecgonina. En verdad, ostenta el primer puesto internacional, por delante de Zúrich y Amberes. Y, conforme este estudio, los vestigios de coca se han aumentado con respecto a los niveles de observados entre 2011 y 2013. De esta manera, entre 2011 y 2017, la presencia de benzoilecgon en las aguas residuales de la urbe se ha aumentado en un 128%, al pasar de 421,68 mg por cada 1.000 habitantes a 965,18. “En Barna en los últimos tiempos ha habido un aumento de la presencia de esta substancia en las aguas residuales, del mismo modo que en otras tantas urbes, como Milán por poner un ejemplo. No sabemos si es pues hay un mayor consumo o bien pues la droga que se está consumiendo es más pura. A nivel europeo otros estudios afirman que la coca que se vende tiene mayor pureza”, explica a este periódico la estudiosa Iria González. En todo caso, “en España, en términos absolutos y considerando los mg de droga consumidos por 1.000 personas en un día, el mayor consumo es de coca, seguido de MDMA (éxtasis), anfetamina y metanfetamina”, precisa Cristina Postigo, del Instituto Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC). Mas es que además de esto, de todas y cada una de las urbes españolas analizadas (hay muchas otras que podrían tener exactamente los mismos niveles o bien más mas que no dejan controlar las aguas residuales para este género de investigaciones), Barna es la que muestra una mayor presencia de todas y cada una de las drogas sostienes a estudio, duplicando, en general, los niveles de otras ciudades, conforme los datos logrados por el equipo de la estudiosa Miren López de Alda, del IDAEA-CSIC. De esta manera, no solo ocupa el primer puesto a nivel del mundo en coca, sino asimismo son los octavos con más éxtasis en los desagües, los decimoterceros en metanfetamina y eso sí tienen unos niveles medios de anfetamina. Ahora bien, estos datos se han extraído tras examinar el agua de una de las 7 depuradoras del área metropolitana que trata un 34% del total de aguas residuales de la conurbación, no de todas y cada una. Los resultados del estudio confirman las enormes diferencias que existen de consumo por países en la Unión Europa. De esta manera, mientras que la coca prevalece en las urbes del sur y oeste de Europa, en Bélgica y Países Bajos se ha observado una esencial presencia de coca y anfetamina, una substancia que se ha popularizado en estos países y en el norte de Europa. En lo que se refiere a las metanfetaminas, si bien estén menos de tendencia que las otras drogas estudiadas, sí se puede decir que su consumo, a juzgar por su presencia en aguas residuales, es elevado en países del este, como Eslovaquia, Rep. Checa y este de Alemania. Además de esto, está medrando su demanda al norte y al centro de Europa. Asimismo ha aumentado la presencia de éxtasis. Con respecto a las urbes europeas donde han detectado mayores incrementos de presencia de drogas, “son, por este orden, Amberes, Ámsterdam, Zúrich, Londres y Barcelona”, agrega la autora primordial del estudio.

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