Anualmente la publicación presenta “52 places to go”, una selección de los destinos ideales para gozar, en los que España pone 3 aspirantes muy especiales

A todos nos ha extrañado alguna vez que no haya más destinos españoles en las elijas que se hacen a nivel internacional. Como españoles conocemos rincones paradisiacos que se acompañan de reservas naturales, Patrimonios de la Humanidad, buena gastronomía y buen paisanaje. Este año España ha aumentado su presencia en la selección que anualmente hace “The New York Times” con los 52 lugares más atractivos del planeta (52 Places to Go). Si en 2018 las escogidas fueron la Ribera del Duero y Sevilla y en 2019 solo logramos meter la cabeza con Cádiz, en 2020 las preferidas para la publicación ( ya lo sabíamos) son Asturias, el Val de Arán y Menorca.Asturias está en medio de la clasificación, en un suntuoso puesto 25 bajo el titular “Un retiro bajo el radar a fin de que los españoles adopten la naturaleza y se distancien de todo”. Andrew Ferren usa poesía paisajista para charlar de sus “laderas esmeralda cayendo sobre mares de zafiro” y destapa Asturias como cobijo veraniego de muchos españoles que no se rinden a las mareas humanas del Mediterráneo. Resaltan la hospitalidad y que la construcción del AVE en 2021 asista a que más turismo pueda acercarse, distanciados anteriormente por su “reputación lluviosa”. Resalta las sendas del Cares y sus castros, y evidentemente los restaurants que ofrecen buena comida casera con productos asturianos (Oviedo, Capital del queso 2020) y la única protesta se encuentra en que los visitantes “comieron demasiado”, en referencia a las inmensas raciones de las que hacemos gala los asturianos.Nuestro siguiente aspirante es Menorca. Bajo el título “un futuro sustentable y también impulsado por el arte para una isla Patrimonio de la UNESCO” de la que resaltan sus “paisajes salvajes y playas vírgenes” que se prepara en 2020 para la inauguración de un “centro de arte masivo en Isla del Rey” de la mano de Hauser&Wirth. Como alojamiento aconsejan ciertas ofertas “sostenibles” de sus hoteles con fincas rodeadas de jardines y flora y viejas casas de campo que han sido “minuciosamente restauradas”.El Val de Arán concluye la selección, con la mejora patente de los accesos: “Un val pirenaico que alguna vez fue recóndito se vuelve aventurero”. Todavía de esta forma lo llama “cultura aparte”, por el hecho de que el hecho de existir sutilmente apartado ha logrado sostener su riqueza arquitectónica como los “pueblos medievales”, el aranés y una naturaleza prácticamente “virgen”,perfecta para las escapadas de aventura y los planes al aire libre: Esquí, senderismo, après-ski, sendas en bici y la primera prueba de la carrera Val d’aran by UTMB® de trail-running.En el resto de los 49 aspirantes hay de todos y cada uno de los continentes: Washington (EE UU), Rurrenabaque (Bolivia), Región de Kimberley, (Australia), Sicilia (Italia), Tokio (el país nipón), Cesarea (Israel), Lesoto (Suráfrica), Cracovia (Polonia), Jodhpur (India), La Paz (México), Jevnaker (Noruega) o bien Christchurch (N. Zelanda).

Fuente: larazon.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *