así son las máquinas adivinas del comercio mundial


El ‘Black friday’ ha dado el pistoletazo de salida a los tres meses más estresantes para las cadenas mundiales de suministro. Las ventas se disparan entre noviembre y las rebajas de invierno. Es el momento de mayor pico de consumo de todo el año y pone a prueba la capacidad de todos los operadores logísticos. Este año, la exigencia es todavía mayor: se prevé un aumento especialmente intenso del consumo, unido a los problemas de abastecimiento y a los atascos en conductos esenciales de la cadena de suministro, como la saturación que se da en algunos de los principales puertos del transporte marítimo mundial.

El ‘big-data’, la tecnología artificial y el ‘machine-learning’ han pasado a ser esenciales para los operadores logísticos.

Ylo van a ser cada vez más, aseguran sin duda alguna los expertos del sector a los que ha consultado ABC, que inciden en el salto que está suponiendo la denominada logística predictiva. Es decir, adelantarse a la necesidad, para planificar mejor, con más tiempo y menores costes.

El futuro pasa por «la anticipación, conocer la conducta humana y aplicar modelos predictivos», explica Juan Pablo Lázaro, presidente de la empresa de transporte urgente Sending. Esa logística predictiva es fruto de la recopilación masiva de datos (’big-data’), su procesamiento para sacarles partido operativo y de planificación (inteligencia artificial); y aprovechar todo ese conocimiento para máquinas y sistemas tecnológicos que sean capaces de aprender (’machine learning’) y de tomar decisiones de mejora por sí mismos.

En el modelo tradicional, se considera que, cuando alguien compra un producto, servírselo pronto depende de prepararlo y enviárselo con la máxima rapidez una vez hecho el pedido. Pero el presidente de Sending indica que eso ya no basta: «la clave y lo que cada vez marca más la diferencia es el modelo predictivo, ser capaz de conocer el comportamiento de los consumidores a partir de la recogida y procesamiento masivo de datos individuales, de detalles como su navegación por internet o su experiencia de compra», explica Lázaro.

Ahorro de costes

«Eso permite, por ejemplo, que una empresa del extranjero prediga cuántos van a comprar en Madrid un producto concreto y, en vez de ir enviando cada unidad a demanda, trasladar al punto de venta más cercano, en una sola vez, todas las unidades que ha calculado que va a vender». Eso ahorra en costes de transporte, lo hace más sostenible y consigue una respuesta inmediata ante el consumidor.

«Si soy un vendedor que está en Estados Unidos, mi modelo predictivo me ha dicho que tengo un ‘target’ de 3.000 compradores en la zona de Madrid y estimo un 60% de ventas finales, eso me permite adelantarme e introducir 2.000 unidades en el punto de venta más cercano antes de que los clientes los compren». ¿Y si luego no se venden? «Nos animarán a comprarlos» mediante herramientas digitales, indica el presidente de Sending.

Además, la revolución tecnológica está multiplicando las capacidades para personalizar al máximo los servicios de atención al cliente en toda la cadena de suministro, así como la trazabilidad –saber en cada momento dónde está el envío– o planificar mejor la producción y el transporte.

La innovación es imprescindible y continua. «Hay dos tipos de empresa: las que innovan y las que no existen. Y la tecnología es imprescindible, pero la clave de una empresa siguen siendo las personas», explica Juan Pablo Lázaro. «El activo principal de cualquier compañías es contar con personas que sepan interpretar la tecnología, porque es lo que te hace diferente», afirma.

Expertos humanos

Un perfil cada vez más cotizado es el que combina habilidades tecnológicas, conocimiento del negocio en el que opera y de la logística ligada a él. Es decir, «perfiles técnicos que tengan esa visión certera de cómo pueden afectar las tecnologías a ese negocio en concreto», indica el director general del Centro Español de Logística (CEL), Ramón García, que tiene larga experiencia en el campo de la innovación. Por eso, «muchas compañías grandes también están favoreciendo internamente la aparición de ‘startups’ e incubando talento», algo que está muy relacionado con esa «necesidad de perfiles híbridos, que sepan mucho de logística y de tecnología».

Respecto a qué titulación académica de base es mejor, no es algo excesivamente determinante. «No queda limitado a los titulados de disciplinas científicas» como ingenierías o ciencias exactas, afirma.

Explica que a una empresa logística no le es imprescindible tener en plantilla programadores o diseñadores de algoritmos, porque puede acceder a ellos con contratos de asistencias externas. Pero sí es imprescindible que en su plantilla tenga profesionales «que conozcan muy bien cuáles son las necesidades y problemas a los que debe responder la organización, que ante una tecnología me diga si vale o no, y qué me va a aportar a la empresa». Y «para eso –advierte el director general de CEL– el profesional tiene que saber interpretar el dato, pero también conocer muy bien cómo funcionan la cadena de suministro, los procesos y la organización de su empresa».

Ciberseguridad

El Zaragoza Logistics Center (ZLC), participado por el prestigioso MITy por la Universidad de Zaragoza, es un avanzado foco de formación e investigación en este campo. «Los perfiles de estudiantes que llegan a los másteres que impartimos en ZLC cada vez tienen más dominio de las herramientas tecnológicas, habilidades mucho más digitales», afirma la profesora Beatriz Royo, doctora en Ingeniería y especialista en digitalización y sostenibilidad. A su juicio, un aspecto en el que hay que incidir es la ciberseguridad de las tecnologías aplicadas a la logística. «En una cadena de suministro intervienen muchos agentes, y al final son muchos puntos que potencialmente pueden ser atacados y, a través de ellos, comprometer a grandes operadores», explica.

En el campo del desarrollo nuevas tecnologías aplicadas a la logística, entre las marcas de referencia está la española Usyncro. Está especializadas en desarrollo de software, ciberseguridad y estrategia financiera aplicadas a la logística y el transporte.

Desde Usyncro explican a ABC que, para optimizar las cadenas de suministro y eliminar sus ineficiencias, «es necesario fomentar la colaboración entre actores y transparencia en la cadena de suministro, la visibilidad total de las operaciones a nivel mundial y la transformación de operativas obsoletas». Las soluciones del ‘Blockchain’ y de la inteligencia artificial ofrecen amplias posibilidades en este campo, indican.


Fuente: ABC.es .

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