Con la llegada de Nintendo Switch y el lanzamiento de The Legend of Zelda: Breath of the Wild y Super Mario Odyssey, la compañía nipona ya dio pistas de de qué forma iba a revolucionar sus franquicias de forma radical y con grandes destellos de inventiva. La fórmula no semeja no agotarse y ahora le ha llegado el turno a Fire Emblem: Three Houses, libre desde este viernes para la consola híbrida de Nintendo.
Si bien hoy en día la serie Fire Emblem muestra buena salud y es reconocida universalmente, a Europa llegó muchos años después de su nacimiento en 1990 para Famicom (la NES nipona). No fue hasta 2003 que Nintendo lanzó a nivel internacional Fire Emblem para Game Boy Advance, ganándose de manera rápida a público y crítica con un genial juego de estrategia por turnos, y cosechando un éxito que ha hecho que 13 años después nos llegue este Fire Emblem: Three Houses.

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Esta vez encarnamos a Byleth, el hijo de un viejo gran caballero que viaja con su padre desempeñando las labores de mesnadero hasta el momento en que, tras salvar el pellejo a 3 estudiantes de la Academia del Monasterio de Garreg Mach, se transforma en maestro de esta. Es ahora cuando, haciendo honor al Three Houses del título, vamos a deber seleccionar ser tutor de una de las tres casas que, a lo Harry Potter, estudian en la Academia: las Águilas Negras, los Leones Azules y los Ciervos Dorados, adecuadamente capitaneadas por 3 personajes a los que conociste (y salvaste el pellejo) en el tutorial.

La elección que Fire Emblem: Three Houses plantea al jugador solamente iniciar hace que el título se transforme en rejugable, puesto que ofrece tres trayectos diferentes de su historia; de ahí las conocidas 200 horas que, conforme ha publicado ciertos medios expertos en los últimos días, deben invertirse para llenar este nuevo Fire Emblem. Conforme Nintendo se trata de líneas argumentales absolutamente independientes, de escenarios nuevos y, al fin y al cabo, de hasta cuatro juegos en uno. Con lo que Three Houses ofrece la sensación es que no bromean en lo más mínimo.

Imagen del juego Fire Emblem: Three Houses
(Nintendo)

A nivel práctico, cada casa está experta en diferentes géneros de unidades: las Aguilas Negras resaltan por sus magos, los Leones Azules por sus caballeros y los Corzos Dorados por sus especialistas en el arco; si bien esto solamente influye en las batallas que vamos a deber librar a lo largo del juego, que no son el primordial eje del juego. En contraste a precedentes entregas de la franquicia, la nueva producción de Intelligent Systems humaniza cada unidad hasta el punto de ser un pupilo de la Academia de Oficiales, con lo que incorpora una red de relaciones entre personajes que nos hace encariñarnos con cada uno de ellos de los pupilos, puesto que cada uno de ellos tiene su personalidad, historia, gustos y fobias.
Una de las primeras resoluciones que se toma en todos y cada uno de los Fire Emblem debe ver con lo que sucede en el momento en que una de tus unidades cae en combate. Por una parte, está el modo Novato, en el que una vez finalizada la batalla recobras las unidades caídas; y está el modo Clásico, en el que las unidades derrotadas se pierden por siempre. En Fire Emblem: Three Houses perder una unidad en combate puede ser perder un amigo para siempre, o bien cuando menos nos dan esa alternativa. El juego busca con gran acierto que te encariñes con sus personajes, que los sientas próximos a fin de que llegado el instante, te enamores hasta el punto de sentir la perdida si un revés del destino se lleva a tu personaje favorito; no solo altera la historia, sino más bien a ti como jugador.

Imagen del videojuego Fire Emblem: Three Houses

Imagen del juego Fire Emblem: Three Houses
(Nintendo)

La historia está divida por meses que van sucediendo uno tras otro. Al comienzo se te asignará una misión que, generalmente, concluirá a final de mes; hasta ese momento, cada semana vamos a deber planear un plan de estudios a fin de que nuestros pupilos mejoren en las distintas disciplinas en las que se pueden especializar. Llegado el último día de la semana, tu día de asueto como trabajador a salario de la Iglesia, vas a poder explorar el monasterio para prosperar tu relación con el estudiantado y los distintos personajes que te acompañan, como asimismo desempeñar ciertas actividades que te van a hacer prosperar como maestro y como guerrero. A fin de mes, la trama avanzará y vamos a deber combatir al lado del estudiantado para terminar la misión y pasar de mes.
Las batallas se prosiguen desarrollando en campos divididos por cuadriculas –a cada cuadricula una unidad– en los que nos vamos a ir moviendo y combatiendo contra los diferentes contrincantes, siguiendo los principios básicos de Fire Emblem: la lanza vence a la espada, la espada vence al hacha y el hacha vence a la lanza. Cada unidad tiene su clase que vamos a poder ir mudando conforme nuestros pupilos vayan mejorando y especializándose en diferentes géneros de arma o bien táctica. Siguiendo con la revolución que Nintendo da a sus sagas, Fire Emblem: Three Houses abandona el pixel de forma terminante y apuesta por un ambiente absolutamente tridimensional, en el que tenemos control absoluto de la cámara.

Imagen del videojuego Fire Emblem: Three Houses

Imagen del juego Fire Emblem: Three Houses
(Nintendo)

Cada personaje puede llevar consigo un gremio militar a la batalla que le va a ayudar, no solo a prosperar sus estadísticas, sino más bien asimismo a ejecutar tácticas que van a hacer daño a los contrincantes, van a curar a los compañeros o bien mejoraran sus estadísticas a lo largo de la batalla.
El resultado de todo el conjunto de novedades que trae Fire Emblem: Three Houses lo transforma en un Fire Emblem más táctico, más geométrico, en el que saber qué situación tomar sobre el tablero es más determinante que jamás, puesto que no solamente la clase y equipamiento de la unidad es esencial, sino más bien asimismo hay que tener en consideración que la afinidad entre unidades entra en juego y que blandear tu arma a la vera de un amigo en el momento de ejecutar un ataque puede resultar en una destructora táctica combinada a 2, 3 o bien 4 bandas.

Imagen del videojuego Fire Emblem: Three Houses

Imagen del juego Fire Emblem: Three Houses
(Nintendo)

Fire Emblem: Three Houses es el pupilo aventajado tras largos años de perfección y mimo que, tras introducir técnicas nuevas y tácticas, llega a Nintendo Switch demandando la situación de mejor juego de la saga. Tal vez sea cosa de su envoltorio, esta especie de mezcla entre Hogwarts y High School Musical en el que las clases se interrumpen para batallar en lugar de para cantar, mas Three Houses no enseña sus costuras y se muestra como un conjunto bien solido en el que cada pieza del juego tiene un porqué en el conjunto final, que no es otro que un enorme juego con el que Nintendo puede regresar a probar que está en plena forma y que tiene inventiva para largo.

“Fire Emblem: Three Houses es el pupilo aventajado que, tras largos años de perfección, llega a Nintendo Switch demandando la situación de mejor juego de la serie”

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