Una de las cosas que está avanzando espectacularmente en la fotografía realizada con teléfonos es poder captar escenas con poca luz. Hasta hace no demasiado las imágenes nocturnas o en interiores poco iluminados, eran algo que requería de una cámara con un sensor de imagen de gran tamaño: una réflex o una cámara sin espejo. A lo largo de este artículo veremos varios ejemplos de esto.
Pero se ha dado un salto en este sentido en la fotografía móvil gracias a incorporar por una parte objetivos cada vez más luminosos y con frecuencia que cuentan con un estabilizador de movimiento, dos cosas fundamentales para hacer foto nocturna. Pero también se ha mejorado el hardware, los sensores de imagen de los teléfonos cada vez son mejores.

Fotografía nocturna captada con el modo nocturno del Google Pixel 3a.
(Ramón Peco)

Aunque sobre todo se ha mejorado el software. Los algoritmos que procesan la imagen, lo que se viene a llamar fotografía computacional. Para escribir este artículo hemos realizado fotos con tres teléfonos, aparecidos en los últimos meses, que tienen sistemas de cámaras de gran calidad: el Huawei P30 Pro, el Oppo Reno Zoom 10X y el Google Pixel 3a.

De hecho, estos algoritmos permiten cosas hasta ahora vedadas a las cámaras estándar. Por ejemplo, es posible captar al atardecer una estela de luz de vehículos sin que la imagen aparezca demasiado iluminada. Para lograr esto se recurre a la fotografía computacional. Sin necesidad de utilizar una cámara de objetivos intercambiables con filtros de densidad neutra y realizar complejas pruebas en modo manual. Esta función, incorporada en el Huawei P30 Pro, se aplica con gran sencillez.

Detalle a tamaño real de la foto anterior, aunque la imagen no tiene la nitidez que demandan las fotos profesionales su calidad es bastante aceptable.

Detalle a tamaño real de la foto anterior, aunque la imagen no tiene la nitidez que demandan las fotos profesionales su calidad es bastante aceptable.
(Ramón Peco)

Por otro lado se está imponiendo la inclusión en numerosos teléfonos del denominado modo noche (o con un nombre similar). Este apareció por primera vez en los Google Pixel, y se basa en realizar un gran número de fotos durante varios segundos, sin necesidad de usar un trípode. El resultado final es una foto en la que aparecen numerosos detalles en las escenas nocturnas y el ruido, el gran enemigo de las fotos hechas con poca luz, está contenido.
Esta función se ha añadido a varios teléfonos, que logran resultados con desigual grado de calidad. En nuestra prueba hemos comprobado que si bien el Oppo Reno realiza esta función con mayor rapidez, la calidad más alta la hemos encontrado en el Google Pixel 3a y en el Huawei P30 Pro.

Fotografía captada con el modo nocturno del Oppo Reno Zoom 10x.

Fotografía captada con el modo nocturno del Oppo Reno Zoom 10x.
(Ramón Peco)

Pero también es fundamental para la realización de fotos nocturnas exprimir al máximo los píxeles del sensor de imagen. Tanto Huawei como Oppo han optado por sensores de gran tamaño pero con una elevada resolución (40 megapíxeles en el caso de Huawei y 48 en el caso de Oppo). Esas disparatadas cifras se traducen en píxeles de menor tamaño, y por ello peor preparados para captar la luz.

Aunque nuevamente los algoritmos de fotografía computacional juegan aquí un importante papel. Para las fotos nocturnas se reduce la resolución de la foto, a 10 megapíxeles en el caso del Huawei y a 12 en el caso del Oppo. Esto se hace para sumar la información de cuatro píxeles y de esa forma obtener un pixel virtual de mayor tamaño de lo que estamos acostumbrados a ver en muchos teléfonos. Mucho mejor preparado para captar los escasos fotones que recibe el sensor de imagen al captar imágenes nocturnas.

Fotografía nocturna captada con trípode usando el zoom de 10 aumentos y el modo manual del Huawei P30 Pro.

Fotografía nocturna captada con trípode usando el zoom de 10 aumentos y el modo manual del Huawei P30 Pro.
(Ramón Peco)

Dicho todo esto, debemos hacer una advertencia. Todos estos avances siguen quedándose cortos si lo que buscamos es hacer una foto sin trucajes de por medio. En ese sentido sigue siendo mejor una cámara con un gran sensor de imagen, réflex o no, que haya sido lanzada en los últimos años.
Pero no cabe duda de que incluso los fotógrafos más opuestos a considerar la cámara de un teléfono como una cámara seria, están quedándose maravillados ante las posibilidades que ofrecen los teléfonos para lograr fotografías macro, incluso con poca luz, captar el movimiento de las estrellas sin tener que hacer numerosas fotos y luego fusionarlas con Photoshop, o la capacidad que ofrecen los archivos en bruto, RAW, para ser modificados mediante el ordenador y obtener imágenes más pulidas. Como por ejemplo hace este fotógrafo de paisajes, que vive encantado de la cámara de su Galaxy S10+.

Fotografía nocturna captada con el Huawei P30 Pro usando el modo noche.

Fotografía nocturna captada con el Huawei P30 Pro usando el modo noche.
(Ramón Peco)

Fotografía nocturna captada con flash utilizando el Google Pixel 3a.

Fotografía nocturna captada con flash utilizando el Google Pixel 3a.
(Ramón Peco)

Fotografía captada con el modo nocturno del Google Pixel 3a en condiciones de baja luminosidad al atardecer.

Fotografía captada con el modo nocturno del Google Pixel 3a en condiciones de baja luminosidad al atardecer.
(Ramón Peco)

Fotografía nocturna captada con el Huawei P30 Pro en modo manual, sin aplicar el modo nocturno.

Fotografía nocturna captada con el Huawei P30 Pro en modo manual, sin aplicar el modo nocturno.
(Ramón Peco)

Fotografía usando el modo para captar estelas de luz del Huawei P30 al atardecer exponiendo la imagen. 39 segundos.

Fotografía usando el modo para captar estelas de luz del Huawei P30 al atardecer exponiendo la imagen. 39 segundos.
(Ramón Peco)

Fotografía captada con el Opp Reno Zoom 10x al atardecer en modo manual usando exponiendo la foto  tres segundos para evitar un exceso de luminosidad.

Fotografía captada con el Opp Reno Zoom 10x al atardecer en modo manual usando exponiendo la foto tres segundos para evitar un exceso de luminosidad.
(Ramón Peco)

Fotografía captada en formato RAW por el Google Pixel 3a y editada con Photoshop para mejorar el color y el nivel de detalle.

Fotografía captada en formato RAW por el Google Pixel 3a y editada con Photoshop para mejorar el color y el nivel de detalle.
(Ramón Peco)

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