La curiosidad mató al gato, y jamás mejor dicho. Cuando se genera un accidente o bien hay una incidencia viaria en la carretera aparecen retenciones debido a que el resto de automovilistas reducen la marcha para poder ver lo sucedido. En general esto sucede en exactamente el mismo sentido de la marcha de donde han tenido sitio los hechos, si bien asimismo se puede dar en el sentido contrario. Esta reacción se conoce como el “efecto mirón” y no solo produce atascos, sino acarrea el peligro auxiliar de provocar nuevos siniestros.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha alertado esta semana de los riesgos y las consecuencias que supone este efecto a través de una publicación en su cuenta oficial de Twitter. En el vídeo se puede ver de qué manera un vehículo está completamente parado por el hecho de que a su derecha ha tenido sitio un accidente. Esta situación empeora cuando el vehículo que le prosigue, abstraído en la grabación que hace mientras que conduce, choca con el turismo parado sin caer en la cuenta.

Desviar la vista y la atención de la carretera acarrea riesgos, con lo que se debe proseguir la marcha sin ceder a la curiosidad. Para esto es fundamental que siempre y en todo momento se sostenga la distancia de seguridad precisa con el vehículo de delante, que la velocidad con la que circulemos sea la conveniente a la vía y a las condiciones que nos rodean y que siempre y en todo momento tengamos una atención completa de la situación por si acaso requiere una frenada de urgencia.

En sintonía con el vídeo publicado por la DGT, es esencial rememorar asimismo los riesgos del empleo de dispositivos móviles al volante. El empleo irresponsable del móvil al volante se debe a un inconveniente de adicción y no de falta de concienciación, en tanto que “todo el planeta sabe que es un peligro” responder una llamada o bien mandar un mensaje de Whatsapp mientras que conduce. De este modo lo aseguró el directivo general de Tráfico, Pere Navarro, en su intervención a lo largo de la inauguración del Congreso Hispano-Luso “La problemática del tráfico y las nuevas tecnologías”, que se festejó hasta el 19 de octubre en la Escuela de Tráfico de la Guarda Civil en Mérida.

El empleo irresponsable del móvil al volante se debe a un inconveniente de adicción y no de falta de concienciación
(Rocky89 / Getty)

En verdad, los datos lanzados por el reciente estudio Smartphones: el impacto de la adicción al móvil en los accidentes de tráfico , efectuado por la Fundación Línea Directa en cooperación con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS),indican que el empleo incorrecto del móvil estaría detrás del fallecimiento en carretera de 390 personas al año, esto es, un 20% del total de los fallecidos en accidente de tráfico. Así, sería una de las primordiales causas de mortalidad en accidente de tráfico, a la altura del exceso de velocidad o bien del consumo del alcohol.
También, el documento pone encima de la mesa otro dato preocupante: prácticamente dos millones de automovilistas (siete%), admiten haberse hecho selfies conduciendo; dos,3 millones (nueve%) aseguran haber interactuado en Redes Sociales mientras que conducían y prácticamente 10 millones confiesan poner mensajes en WhatsApp estando al volante (37%).
Conforme las cifras de la DGT, contestar una llamada nos lleva 8 segundos, y marcar un número nos distrae 13 segundos. Esto desea decir, por servirnos de un ejemplo, que si vamos conduciendo a 100 quilómetros por hora y cogemos el móvil para elegir un número, el turismo recorrerá 361 metros -prácticamente 4 campos de futbol- sin que tengamos un control conveniente sobre el vehículo.

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