La economía de Alemania creció un 0,4% en el primer trimestre del año, rompiendo la tendencia de los 2 periodos precedentes, en los que tuvo un crecimiento nulo y una caída del 0,2%, conforme los datos actualizados este miércoles por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
El empuje alemán le deja dejar atrás ciertas dudas por la entrada en vigor de nuevas normativas en el campo motor, la guerra comercial, la inseguridad del Brexit y otros inconvenientes puntuales. En términos interanuales, medra al 0,6%, frente al 0,9% en el trimestre precedente y al uno con uno% entre julio y septiembre de 2018.

Tendencia

El consumo interno impulsa el desarrollo

Los primordiales impulsos llegaron del interior, con un incremento tanto en las inversiones en construcción y equipamiento, como del consumo privado, merced a la mejora de los sueldos y una tasa de paro en mínimos históricos. De su parte, el gasto público registró un retroceso. En lo que se refiere a la evolución exterior, tanto las exportaciones como las importaciones medraron con respecto al trimestre precedente.
En cualquier caso, los analistas repiten la necesidad de una mayor inversión, tanto en infraestructura como en tecnología digital y formación.

Europa

La zona euro avanza el 0,4% en el primer trimestre

La locomotora europea contribuyó al avance de la zona euro, que medró un 0,4% en el primer trimestre, el doble que en el precedente, desveló asimismo el día de hoy Eurostat. Italia también contribuyó al recobrarse de una recesión técnica (registró 2 trimestres sucesivos en negativo, con descensos del 0,1%). Su economía medró un 0,2% en el primer trimestre, confirmó este miércoles Eurostat.
Además, el conjunto de la UE ve medrar el Producto Interior Bruto el 0,5%, 2 décimas más. En términos interanuales remontan el uno con dos% y el uno con cinco% respectivamente. En el primer trimestre, España creció el 0,7%, una décima más. Los mayores crecimientos se dan en Hungría, con el uno con cinco%, Polonia, con el uno con cuatro%, y Eslovenia, con el uno con tres%.

Futuro

Un horizonte de peligros para la economía europea

A pesar del arranque mejor de lo aguardado, las previsiones presentadas la semana pasada por la Comisión Europea apuntan a que la ralentización que se observó en la segunda mitad del año pasado se alargará a lo largo de 2019, si bien descartan una recesión.
Bruselas prevé que persistan la debilidad del comercio y el campo manufacturero a nivel global, con lo que el desarrollo en la eurozona va a depender de la demanda interna, que debería medrar conforme mejora la utilización.
No obstante, el Ejecutivo comunitario partía de la base de que remitirían las tensiones comerciales entre U.S.A. y China, dejando un repunte en 2020, un supuesto que se ha revelado equivocado con el anuncio en los últimos días de nuevos aranceles por las dos partes. “
Uno de los peligros que veíamos se ha materializado (…) y esto es negativo, mas por otro lado el primer trimestre ha sido considerablemente más positivo de lo que se aguardaba, con lo que podrían cancelarse el uno al otro”, apunta una fuente europea sobre la posibilidad de que la escalada comercial arrastre a una recesión.

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