La modificación del Reglamento de Circulación en el que se recogen los límites de velocidad en las urbes se aprobó en Consejo de Ministros el pasado 10 noviembre. A fin de que este cambio fuera conocido por los ciudadanos y a fin de que las administraciones públicas locales dispusiesen de un plazo suficiente para amoldar la señalización y/o infraestructura, se estableció un plazo de 6 meses desde la publicación del RD en el BOE, para su entrada en vigor.

Por lo tanto, desde el 11 de mayo, y conforme el Artículo 50 del Reglamento General de Circulación, ‘Límites de velocidad en vías urbanas y travesías’, que expone lo siguiente, el límite de velocidad en vías urbanas va a ser de 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera, de 30 km/h en vías de un solo carril por sentido de circulación, y de 50 km/h en vías de 2 o bien más carriles por sentido de circulación. A estos efectos, los carriles reservados para la circulación de ciertos usuarios o bien empleo exclusivo de transporte público no van a ser contabilizados.

Los motivos que llevaron a la DGT a implantar esta medida, que ha sido reconocida por la Comisión de Transporte y Seguridad Vial de la UE, como una medida positiva que va a ayudar a reducir la siniestralidad vial, han sido, entre otros muchos, que el 82% de los fallecidos en urbes en 2019 fueron usuarios frágiles, esto es, viandantes, corredores y motoristas; se reduce un 80% el peligro de finar a consecuencia de un atropello. Si la velocidad del vehículo que impacta es de 30 km/h el peligro es de un 10%; si la velocidad es a 50 km/h, ese peligro de fallecimiento se eleva alrededor del 90%. Asimismo se reduce a la mitad la distancia que se precisa para detener el vehículo al pasar de 50km/h a 30km/h. Aparte de que las experiencias existentes de zonas 30 en urbes prueban el efecto positivo sobre la siniestralidad, con reducciones de los accidentes que han llegado a superar el 40%.

Además, conforme el Artículo 50, las velocidades genéricas establecidas van a poder ser rebajadas anterior señalización concreta, por la Autoridad Municipal. Extraordinariamente, la Autoridad Municipal va a poder acrecentar la velocidad en vías de un solo carril por sentido hasta una velocidad máxima de 50 km/h, anterior señalización concreta. En las vías urbanas y en travesías, los automóviles que transporten mercaderías peligrosas circularán como máximo a 40 km/h.

El límite genérico de velocidad en autopistas y autovías que transcurren en poblado va a ser de 80 km/h, sin embargo van a poder ser ampliados por pacto de la Autoridad Municipal y el titular de la vía, anterior señalización concreta, sin exceder en ningún caso los límites genéricos establecidos para dichas vías fuera de poblado.

Tendencia mundial
A todas y cada una estas razones, se aúna que la reducción de la velocidad en las urbes a 30 km/h es una de las prioridades de la Agenda 2030 con el propósito de transformar las urbes en espacios más seguros reduciendo, tanto el peligro de padecer un accidente, como la gravedad del mismo.

La Declaración de Estocolmo 2020, redactada tras la III Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial recoge en su octava recomendación «Establecer un límite máximo de velocidad de desplazamiento por las vías de 30km/h en zonas urbanas».

Además, la UE, en el marco de las políticas europeas en seguridad vial para el periodo 2021-2030 se fundamenta en el enfoque «Sistema Seguro», en el que las vías y los automóviles han de estar diseñador para dar cabida a los fallos humanos sin ocasionar lesiones graves o bien muertes y la velocidad tolerada para los automóviles son uno de los componentes del nivel de seguridad proporcionado por las otras unas partes del sistema.

Fuente: ABC.es

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